imagen del perchero de un aula

Los malos resultados del alumnado canario en el informe PISA llevan a repensar el modelo educativo de Canarias. Sin embargo, tal y como refleja el estudio, los resultados dependen en gran medida del contexto educativo, donde es clave la formación y el nivel económico de las familias, pero también la inversión que realiza la comunidad autónoma en esta área. El Archipiélago aún está lejos de cumplir con lo que marca su ley regional de cara a 2022: destinar el 5% de su PIB a Educación. La histórica desventaja económica con respecto a otras comunidades autónomas hacen que el sistema se vea lastrado y que aún existan más de 70 aulas en barracones y un déficit de profesorado que hace que tenga una de las mayores ratios de alumnado por aula, además de no tener desarrollada la educación pública de cero a tres años.

La consejera de Educación del Gobierno de Canarias, María José Guerra, aseguró a principios del curso escolar que estaba “escandalizada” con el hecho de que en las Islas aún existan 77 barracones, es decir, aulas modulares en las que el Ejecutivo regional emplea un millón de euros cada año en su alquiler. Lanzarote es la isla más afectada, con 48, y por ello la consejería asegura que ha comenzado por esta isla a aplicar su plan para reducir el número de estas infraestructuras. De momento, se han retirado aulas en el CEIP La Destila y el IES Yaiza, y la idea es que cuando finalicen las obras del instituto de Haría y el CEO de Playa Blanca también se retiren de estos espacios los barracones que existen.

En otras islas aún persisten estas infraestructuras: 12 en Fuerteventura, 11 en Tenerife y seis en Gran Canaria, según los datos facilitados al inicio de curso. Por ello, la consejería insiste en que se está volcando en acometer este plan contra los barracones y se ampara en el Plan de Infraestructuras Educativas 2018-2022. El portavoz del sindicato STEC, Fernando Pellicer, afirma que es cierto que “hay que repensar el sistema educativo, pero para ello primero habrá que suprimir los 77 barracones. Tenemos unas necesidades básicas, por lo que es más complicado plantearse retos de gran envergadura”.

Desde el sindicato STEC, uno de los colectivos que conforman la plataforma Por el 5% para Educación, indican que la diferencia educativa también se debe al déficit de profesores en Canarias, que estiman en 1.500 docentes para llegar a la media estatal. “Cualquier avance en el sistema educativo debe venir por un aumento de inversión que permita bajar las ratios (número de estudiantes por profesor) y aumentar la plantilla docente y no docente”, afirma Pellicer, que añade que si hablamos de personal no docente, el déficit es aún mayor: personal de mantenimiento, limpieza, profesionales administrativos, comedor, así como técnicos tales como profesionales sanitario o auxiliares de conversación, entre otros.

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