UGT reclama una mesa técnica de negociación sobre Inclusión
Desde UGT consideramos que la inclusión educativa debe ser una prioridad absoluta para las administraciones educativas, pues debe ser uno de los ejes centrales de la educación, y sin recursos no hay inclusión, como se puede demostrar cada día en las aulas de todo el país.
Los problemas de contar con un presupuesto limitado en materia de inclusión van mucho más allá de la falta de recursos humanos y materiales. Las consecuencias las sufre todo el alumnado, tanto el que tiene necesidades como el resto del mismo, lo que provoca un claro deterioro de la calidad de la educación pública. Además, está demostrado que la falta de recursos también provoca sufrimiento a las familias del alumnado con necesidades, y supone un foco de sobrecarga y estrés que afecta a la salud del profesorado. Tampoco hay que olvidar que, el desarrollo de normativa limitando los recursos, potencia el abuso de contratos parciales precarios (los conocidos tercios de jornada)
La inclusión no es amontonar diversidades en una misma aula sin que se les pueda atender de manera adecuada. Por todo ello, UGT es la primera organización sindical en Castilla-La Mancha que ha reclamado la convocatoria de una mesa técnica para abordar todas estas cuestiones. Mientras que la LOE obliga a las administraciones a “asegurar los recursos necesarios para atender al alumnado con necesidades”, la sensación de falta de recursos es casi unánime entre familias y profesionales.
Para UGT los pasos a seguir están claros: en primer lugar, hay que aumentar de manera significativa las partidas presupuestarias destinadas a la atención a la diversidad. A partir de ahí, habría que redefinir todas las instrucciones sobre reducción de ratios o la dotación de efectivos en los centros, atendiendo siempre a las necesidades reales del alumnado, y no, como se hace ahora, a criterios puramente numéricos que obvian la realidad de las aulas.
También es necesaria mejor y más formación para los profesionales de hoy (siempre en horario laboral e incentivada), y para los profesionales del mañana (en los distintos estudios universitarios), y la potenciación de figuras no docentes, como fisioterapeutas, enfermeras escolares y auxiliares técnicos educativos, así como campañas de sensibilización dirigidas a toda la comunidad educativa, no sólo al profesorado.
Una mayor inversión redundará en una mejor atención al alumnado, y, como consecuencia, en una mayor calidad de la educación pública de la región, mejorando al mismo tiempo las condiciones laborales del personal docente y reduciendo la precariedad laboral en el sector.











